La Nueva RSE: Impacto Cero

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) está evolucionando rápidamente. Tras pasar por sus cuatro primeras fases y motivaciones, defensa, caridad y filantropía, mercadeo y gestión, la RSE está llegando a su fase 2.0. y ésta se basa exclusivamente en la responsabilidad propiamente dicha, en la responsabilidad por convicción, no por obligación.

En la RSE 2.0. las empresas buscan (y encuentran) maneras de reducir su impacto social y ambiental a cero siendo a la vez empresas exitosas. La innovación y la creatividad están en el centro de esta nueva modalidad de RSE que requiere un cambio radical y drástico de la lógica productiva.

La época en que “ser menos nocivo” era tolerable tiene los días contados. No se trata de reducir el impacto negativo de las actividades de una empresa u organización, porque así solo ralentizamos el camino hacia el mismo final, sino de idear e implementar el negocio para que no tenga ningún tipo de repercusión negativa sobre la sociedad o el medio ambiente. La naturaleza es un sistema que funciona de manera circular, permanente y en el cual nada se pierde, sino que todo se recicla. Parece increíble que a pesar de haber evolucionado en este sistema milenario perfecto, nuestra civilización haya conseguido crear un sistema linear con numerosos desgastes y despilfarros tan opuesto a lo natural. El modo productivo y de consumo actual no es solamente altamente dañino, sino también sumamente ineficiente.

Aunque parezca imposible, varias empresas pioneras ya lo están haciendo. Gracias al enfoque biomimético llamado “de la cuna a la cuna”, también conocido como C2C,  (del inglés cradle-to-cradle), se puede desarrollar sistemas sin consecuencias negativas para el ser humano o el medio ambiente. Este modelo consiste en diseñar sistemas de la industria imitando a la naturaleza y donde los elementos funcionan como nutrientes circulando por un metabolismo sano y seguro. C2C sugiere que las empresas y sus actividades pueden proteger y enriquecer los ecosistemas y producir sin generar ningún tipo de residuo. Este modelo no se limita al diseño industrial o manufacturero sino que se puede aplicar a muchos aspectos de la civilización humana como los entornos urbanos, los edificios y los sistemas económicos y sociales.

Los tres principios fundamentales de este enfoque arremedan la naturaleza. Estos principios recomiendan:

1)   El cierre integral de los ciclos materiales (sin residuos) haciendo que los productos se reciclen a sí mismos al ser usados o que el resultado de su uso sea un producto con mayor valor (por ejemplo productos compostables)

2)   La utilización de la energía disponible hoy (solar, eólica). Es decir, la no utilización de energía almacenada en el interior de la Tierra como los combustibles fósiles.

3)   Admitir que estamos dejando nuestra huella en el planeta, contaminando y extinguiendo especies diariamente, y conseguir ser cambiar de paradigma, que es posible, ya que hoy en día existen tecnologías que permiten el diseño de procesos y productos cuyo consumo es beneficioso para el planeta.

Existen ya certificaciones para los productos que usan el método “de la cuna a la cuna”. Un ejemplo son los contenedores Be Green Packaging de la empresa estadounidense  Bulrush Food Containers o los esferos de la marca Stabilo GreenPoint®. Los primeros son contenedores como platos, bandejas y cuencos fabricados a base de papel sin madera que son totalmente compostables. Los esferos Stabilo GreenPoint® están fabricados con un 98% de plástico reciclado y están hechos especialmente para personas sensibles a la protección del medio ambiente, especialmente niños en edad escolar y sus padres. Ambos productos disponen de la certificación C2C y son un ejemplo a seguir para otras empresas trabajando en sectores similares. En el Ecuador ya hay empresas que se están planteando una producción donde se aprovechen los recursos al máximo y sin deshechos.  Empresas como Plastichaucho, Telefónica Movistar y Embotelladoras Arca Ecuador ya están repensando su negocio para minimizar al máximo el uso de recursos finitos.

Más allá de este tipo de innovación, se trata de cambiar el paradigma económico tradicional de nuestra sociedad, basado en una producción linear, donde el ser humano “toma, hace y bota” a una economía circular donde se sigue una lógica cíclica de la naturaleza donde todo potencial residuo tiene una segunda vida. Si logramos que el sistema operativo cambie a un sistema circular, basado en el ciclo natural de la vida, conseguiremos obtener capital de los residuos en vez de perderlo. Debemos re-pensar y re-diseñar los productos, sus componentes y sus embalajes, para poder obtener materiales compostables y seguros que nos permitan no tener repercusiones negativas para la Tierra.

Llevando esta lógica un paso más lejos, las empresas están empezando a diseñar productos con materiales que mantengan su calidad después del uso y sean reutilizables y así lograr que los componentes de los productos de hoy sean los recursos de los productos de mañana, alargando su “esperanza de vida”. De ser así, pasaríamos de la actual cultura basada en “botar” y “remplazar” a una nueva cultura basada en reciclar y renovar.  Los productos y sus componentes deben ser diseñados pensando desde un inicio en cómo se pueden desensamblar y regenerar. Esta nueva concepción de la producción, donde cada parte del bien producido puede ser reaprovechada, tiene sentido comercial. Prueba de ello es la iniciativa de Nike llamada “Considered design” que consiste en un esfuerzo y compromiso continuo por diseñar sin poner en riesgo el desempeño de los atletas o la salvaguardia del planeta. Es un estándar tanto de innovación como de sostenibilidad que evoluciona progresivamente y que se aplica a todas las actividades y productos de Nike.

No se trata de que solo una empresa aislada modifique sus productos unilateralmente, sino de que todas las empresas interconectadas, que forman la infraestructura de la sociedad y nuestra economía, modifiquen sus productos y trabajen conjuntamente para cambiar el sistema operativo actual.

En el Ecuador, como en el mundo entero se requieren empresarios pioneros e innovadores que acepten el reto y muestren el camino a los demás.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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